El poder de la tentación: el padrenuestro y la aptitud en la fe
Timm Lohse habla de la tentación en el Padrenuestro - Bremen Zwei, 5 de julio de 2024: Descubra el significado de la oración central de los cristianos.

El poder de la tentación: el padrenuestro y la aptitud en la fe
El poder de la tentación y la fe en tiempos difíciles
La tentación es omnipresente y puede afectarnos de muchas maneras. Nos lleva a nuestros puntos débiles, donde muchas veces no podemos resistir, aunque conocemos las consecuencias. Es una seducción que no conduce a la mejora sino al declive. Después de la tentación, persisten las dudas sobre nuestra propia fuerza; nos corroe la pregunta de por qué éramos tan débiles y carecíamos de fuerzas para resistir. Es una batalla cuesta arriba contra las fuerzas que nos tientan, y casi parece tentador evitar entrar en estas situaciones en primer lugar.
Cuando pedimos en oración no ser tentados, no se trata sólo de nuestra debilidad de voluntad, sino también de afrontar la situación sin la guía divina. Es el intento de afirmarse en la vida sin Dios, sin confiar en su presencia y en sus palabras. Un ejemplo sorprendente de esto es la historia de Job. A pesar del inmenso sufrimiento que le sobreviene (la pérdida de su familia, su salud y su riqueza), Job se mantiene firme y se niega a dejar que lo disuadan de su fe.
En una reunión, un amigo del colegio habló de su terrible golpe, la muerte de su hija por cáncer. A pesar de esta tragedia, se mantuvo fiel a su fe. Es comprensible que semejante carga lleve a la gente al límite y genere dudas. Pero Job nos enseña que incluso en los momentos más oscuros, una fe firme en Dios puede brindar consuelo y esperanza.
La tentación de invocar a Dios sólo en los buenos tiempos y dejarlo en los malos es un desafío del que debemos tener cuidado. No tiene sentido poner a prueba a Dios o hacer que su fe dependa de circunstancias externas. Es una prueba que preferiríamos no afrontar.