Los profesionales de la salud necesitan un mejor apoyo para detectar la T1DE
Según una nueva investigación de la Universidad de Surrey, los profesionales de la salud necesitan un mejor apoyo para identificar y tratar los síntomas de los trastornos alimentarios en personas con diabetes tipo 1. La alimentación desordenada en personas que viven con diabetes tipo 1 a menudo se denomina T1DE. La diabulimia es un ejemplo de DT1, un peligroso trastorno alimentario que implica un mal uso deliberado de la insulina para perder peso, lo que provoca graves problemas de salud e incluso la muerte. Una nueva investigación de Surrey, dirigida por la Dra. Katie Fitzgerald y la Dra. Rose-Marie Satherley monitores, destaca los desafíos que enfrentan los profesionales de la salud al detectar...
Los profesionales de la salud necesitan un mejor apoyo para detectar la T1DE
Según una nueva investigación de la Universidad de Surrey, los profesionales de la salud necesitan un mejor apoyo para identificar y tratar los síntomas de los trastornos alimentarios en personas con diabetes tipo 1.
La alimentación desordenada en personas que viven con diabetes tipo 1 a menudo se denomina T1DE. La diabulimia es un ejemplo de DT1, un peligroso trastorno alimentario que implica un mal uso deliberado de la insulina para perder peso, lo que provoca graves problemas de salud e incluso la muerte. Una nueva investigación de Surrey, dirigida por la Dra. Katie Fitzgerald y la Dra. Rose-Marie Satherley, subraya los desafíos que enfrentan los profesionales de la salud al detectar y tratar la DT1.
El estudio, publicado en Diabetic Medicine, encontró que los profesionales de la salud del mundo real tienen dificultades para identificar y abordar la DT1. Esto se debe a la falta de apoyo, la limitada confianza en uno mismo y el temor a las reacciones de sus pacientes y al daño a sus relaciones entre el paciente y el proveedor de atención médica. Esto puede provocar retrasos en el diagnóstico y complicaciones potencialmente mortales para los pacientes.
El estudio encontró que algunos profesionales de la salud a menudo han visto la DT1 como una consecuencia "inevitable" de vivir con diabetes tipo 1, lo que genera una sensación de impotencia. Esta perspectiva, junto con la falta de capacitación y directrices claras, puede contribuir a perder oportunidades de detección temprana y apoyo.
Nuestro estudio destaca la necesidad de una mejor formación y directrices clínicas claras para ayudar a los profesionales de la salud a combatir los trastornos alimentarios en adultos con diabetes tipo 1. La frase “un poco como un agujero negro” utilizada por un participante captura acertadamente la incertidumbre y la confusión que rodean a la DT1.
Estos profesionales experimentan un miedo real y una falta de confianza, por lo que debemos abordar la intersección de la salud física y mental en la atención de la diabetes. Debemos equipar a nuestros equipos con experiencia psicológica y estrategias de comunicación efectivas, así como las herramientas y el apoyo que necesitan para tener estas conversaciones críticas para mejorar la salud de sus pacientes. “
Dra. Rose-Marie Satherley, coautora del estudio y profesora de psicología clínica, Universidad de Surrey
Fuentes: