Diabetes mal diagnosticada: ¿cuándo es una mala práctica?
La diabetes es una enfermedad cada vez más común en la actualidad. Según Healthline, más de 29 millones de estadounidenses padecen la enfermedad, y hasta 8 millones de esas personas pueden no estar diagnosticadas o desconocer el problema. Hay tres tipos principales de diabetes: tipo 1, tipo 2 y diabetes gestacional. Cada uno puede presentar una variedad de síntomas, desde dolor inexplicable hasta aumento de peso. La realidad es que no diagnosticar la diabetes retrasa el tratamiento, aumenta el riesgo de complicaciones y en casos extremos puede incluso ser mortal. El diagnóstico erróneo de la diabetes generalmente se divide en dos categorías: no diagnóstico y diagnóstico retrasado por negligencia, lo que conduce a desafortunados...

Diabetes mal diagnosticada: ¿cuándo es una mala práctica?
La diabetes es una enfermedad cada vez más común en la actualidad. Según Healthline, más de 29 millones de estadounidenses padecen la enfermedad, y hasta 8 millones de esas personas pueden no estar diagnosticadas o desconocer el problema. Hay tres tipos principales de diabetes: tipo 1, tipo 2 y diabetes gestacional. Cada uno puede presentar una variedad de síntomas, desde dolor inexplicable hasta aumento de peso. La realidad es que no diagnosticar la diabetes retrasa el tratamiento, aumenta el riesgo de complicaciones y en casos extremos puede incluso ser mortal. El diagnóstico erróneo de la diabetes generalmente se divide en dos categorías: no diagnóstico y diagnóstico retrasado por negligencia, lo que conduce a complicaciones desafortunadas y prevenibles.
Diagnosticar diabetes
Diagnosticar la diabetes es sorprendentemente fácil. Esto se puede confirmar mediante un análisis de sangre de rutina que controle los niveles de azúcar en sangre. La prueba A1C mide el nivel promedio de azúcar en sangre durante los últimos meses. Los rangos entre 5,7 y 6,5 indican prediabetes, mientras que los valores superiores a 6,5 indican diabetes en toda regla. Los niveles de azúcar en sangre en ayunas superiores a 100 indican prediabetes, mientras que los niveles superiores a 126 se consideran diabéticos. Una prueba de glucosa oral también es una opción que examina la respuesta del paciente a la glucosa oral y sus efectos sobre el azúcar en sangre.
Los síntomas que indican la posibilidad de diabetes incluyen:
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aumento de la sed
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Micción excesiva
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Pérdida de peso que no es fácil de explicar
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Aumento de peso que no es fácil de explicar
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Cambios en el apetito, incluidos altos niveles de hambre.
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Problemas de la piel, incluida piel seca, agrietada o con picazón.
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Disminución de la capacidad de curación, como por ejemplo: B. Cortes o moretones que no desaparecen.
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Infecciones por hongos, especialmente infecciones recurrentes o difíciles de tratar
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fatiga e irritabilidad
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Problemas de visión, especialmente visión borrosa.
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Entumecimiento u hormigueo en las extremidades.
Tratamiento y complicaciones.
El tratamiento de la diabetes depende de la gravedad de la enfermedad y de la salud general de la persona. Las soluciones van desde cambios en el estilo de vida centrados en la dieta y el ejercicio hasta la administración de medicamentos y insulina. La atención se centra en reducir los niveles de azúcar en sangre. Si la diabetes no se trata o no se puede controlar, pueden ocurrir complicaciones graves. Algunas de las complicaciones más graves incluyen discapacidad visual como ceguera, dolor persistente, amputaciones por mala circulación, coma diabético e incluso la muerte. Por lo tanto, el diagnóstico, el tratamiento y la atención continua adecuados son fundamentales para la salud general y la calidad de vida del paciente.
Si has visitado a tu médico con estos síntomas y no te han diagnosticado, es posible que tengas una situación de negligencia. En el caso de la diabetes, puede ocurrir negligencia si el médico no realizó las pruebas adecuadas, no realizó pruebas de seguimiento como lo demuestran los resultados preliminares, no recomendó ni aprobó el tratamiento adecuado o no identificó factores de riesgo como el estilo de vida y los antecedentes familiares. Si se sospecha una mala conducta, un abogado revisará sus registros médicos y consultará con los mejores expertos en diagnóstico y atención de la diabetes para determinar si se deberían haber tomado medidas adicionales con respecto a su diagnóstico, tratamiento o atención continua.
¿Le han diagnosticado diabetes a usted o a un ser querido y cree que el retraso en el diagnóstico o un diagnóstico erróneo influyeron en su caso? Póngase en contacto hoy con un abogado calificado y con experiencia en negligencia médica para programar una consulta personal y obtener más información sobre si su diabetes mal diagnosticada puede clasificarse como negligencia médica.
Inspirado por Jill Smith