La hipertensión arterial es el mayor factor de riesgo: ¡prevenga la demencia a tiempo!
Descubra por qué la presión arterial alta es el mayor factor de riesgo de demencia, según un nuevo estudio, y qué medidas de prevención pueden ayudar.

La hipertensión arterial es el mayor factor de riesgo: ¡prevenga la demencia a tiempo!
En Alemania el número de casos de demencia aumenta de forma alarmante. Actualmente, alrededor de 1,8 millones de personas viven con esta complicada enfermedad neurológica y las proyecciones sugieren que hasta 2,8 millones de personas podrían verse afectadas en 2050. Los científicos son particularmente activos en la búsqueda de causas y factores de riesgo para estas enfermedades. Los desafíos son enormes porque, si bien se desarrollan nuevos enfoques de tratamiento, los avances en la medicación sólo pueden frenar la progresión de la enfermedad. Los expertos están convencidos de que las medidas preventivas pueden marcar una diferencia crucial.
Los científicos del University College de Londres analizaron recientemente datos exhaustivos de 27 estudios de pacientes con demencia durante un período de 68 años. Sus hallazgos fueron publicados en la reconocida revista The Lancet Public Health. Identificaron no sólo factores genéticos, sino también cinco factores de riesgo cruciales que pueden aumentar significativamente el riesgo de desarrollar demencia. Estos incluyen diabetes, obesidad, presión arterial alta, tabaquismo y el nivel de educación de una persona.
La presión arterial alta como principal factor de atención
Lo que destaca especialmente de este análisis es la hipertensión arterial, identificada como el mayor factor de riesgo de demencia. Este hallazgo es fundamental porque la presión arterial alta (también conocida como hipertensión) es común y a menudo no se trata. Muchas personas no son conscientes del peligro que suponen los niveles de presión arterial elevados de forma persistente porque a menudo no presentan ningún síntoma.
Naaheed Mukadam, psiquiatra y autor principal del estudio, enfatiza que la prevención de la presión arterial alta y otras enfermedades cardiovasculares debería ser una prioridad en los esfuerzos de prevención de la demencia. Las medidas recomendadas incluyen reducir el consumo de alcohol y tabaco, los cuales pueden contribuir a un aumento de la presión arterial.
Los resultados del estudio son un fuerte argumento para examinar de cerca el propio entorno de vida y el comportamiento de salud. La obesidad y la diabetes son otros factores que no sólo aumentan el riesgo de demencia, sino que también pueden tener un impacto negativo en el bienestar general. Como muestran las investigaciones, existen numerosas formas de contrarrestar esto y potencialmente mejorar su calidad de vida.
Comprender mejor los factores de riesgo comunes
Los científicos y expertos enfatizan la importancia de comunicar ampliamente información sobre estos factores de riesgo. Muchas personas suelen desconocer las conexiones entre el estilo de vida y los riesgos para la salud. Crear conciencia sobre enfermedades como la hipertensión arterial y promover medidas preventivas podría conducir a una reducción mensurable de la demencia.
Las organizaciones sanitarias internacionales y las autoridades nacionales podrían prestar apoyo mediante campañas de información y programas de salud específicos para concienciar al público sobre la importancia de un estilo de vida saludable. La implementación de tales medidas preventivas y una mayor investigación sobre la demencia son necesarias más que nunca para enfrentar este desafío del envejecimiento. Es de esperar que los resultados positivos de estos estudios puedan traducirse pronto en estrategias de prevención eficaces.