El ejercicio como salvavidas: consejos para pacientes con demencia local

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Descubra cómo el Dr. Tim Fleiner explica cómo el ejercicio puede ralentizar la demencia y el Alzheimer, con tres consejos prácticos para la vida diaria.

Erfahren Sie von Dr. Tim Fleiner, wie Bewegung Demenz und Alzheimer bremsen kann – mit drei praktischen Tipps für den Alltag.
Descubra cómo el Dr. Tim Fleiner explica cómo el ejercicio puede ralentizar la demencia y el Alzheimer, con tres consejos prácticos para la vida diaria.

El ejercicio como salvavidas: consejos para pacientes con demencia local

El ejercicio regular es clave: gestionar mejor la demencia

Los efectos de la demencia, especialmente en los pacientes de Alzheimer, plantean grandes desafíos no sólo para los afectados, sino también para sus familiares. El Dr. Tim Fleiner, científico del deporte y fisioterapeuta del Instituto de Investigación Geriátrica del Hospital Universitario de Ulm, demuestra que el ejercicio desempeña un papel crucial a la hora de influir positivamente en el curso de la enfermedad.

El ejercicio promueve la salud mental

Numerosos estudios demuestran que la actividad física regular no sólo fortalece el cuerpo sino también la salud mental. El Dr. Fleiner señala que el ejercicio puede actuar como una especie de medicina: "El deporte es un elemento importante en la lucha contra el Alzheimer y la demencia", explica. El ejercicio dirigido podría aliviar los síntomas y ralentizar la progresión de la enfermedad, sin efectos secundarios.

Lucha contra los productos de desecho en el cerebro.

Uno de los problemas centrales de la demencia son los llamados productos de desecho que se acumulan en el cerebro. Estos productos de desecho se pueden eliminar de forma más eficaz mediante el ejercicio físico, mejorando el bienestar general de los pacientes. "El flujo sanguíneo al cerebro se favorece mediante el ejercicio, lo que conduce a un mejor suministro de las células nerviosas", continúa Fleiner. Este aspecto es especialmente importante para preservar el rendimiento cognitivo de los afectados durante el mayor tiempo posible.

Los enfoques de movimiento individual son cruciales

Según el Dr. Fleiner, sin embargo, no existe una “solución universal”. La selección del deporte adecuado debe adaptarse a las necesidades individuales de los afectados. Factores como la edad, el nivel de condición física y las comorbilidades existentes juegan un papel crucial. "Hay que prestar atención al historial de movimientos de la persona afectada. Sacar a relucir viejas preferencias deportivas y ver qué actividades aún son posibles", recomienda el experto.

Estrategias para integrar el movimiento en la vida cotidiana

¿Cómo pueden los afectados integrar el ejercicio en su vida cotidiana? Fleiner tiene tres consejos estratégicos: En primer lugar, es importante estar activo en la vida cotidiana. "Las actividades deportivas conjuntas con familiares o amigos pueden tener un efecto motivador", subraya Fleiner. Ya sea dando un paseo o haciendo viajes cortos, el contacto social promueve la actividad.

El segundo consejo es crear rutinas que permitan el movimiento en la vida cotidiana. Muchos de los afectados todavía pueden realizar de forma independiente las actividades habituales en la casa o en el jardín, lo que refuerza aún más su confianza en sí mismos. Finalmente, Fleiner enfatiza que el objetivo se logra cuando las actividades se diseñan de tal manera que sean fáciles de implementar. “Prepárelo todo: desde el calzado adecuado hasta la ropa cómoda”, aconseja el científico del deporte.

Prevención de la demencia mediante la actividad física

Las nuevas directrices sobre la demencia también respaldan la recomendación de realizar actividad física, que puede fortalecer las capacidades cognitivas y tener un efecto preventivo. El deporte no sólo es importante para quienes ya están enfermos, sino que también debe tomarse en serio en la prevención. El Dr. Fleiner recomienda: "Cada paso cuenta. Haga del ejercicio parte de su vida. Incluso las actividades más simples pueden marcar una gran diferencia".

En general, muestra que un estilo de vida activo no sólo puede mejorar la calidad de vida de los pacientes con demencia, sino también fortalecer el bienestar psicológico de sus familiares. Una actitud positiva y la integración del ejercicio en la vida cotidiana pueden hacer que afrontar la enfermedad sea mucho más fácil.

Un editor escribió y/u optimizó este artículo utilizando, en parte, un modelo de lenguaje de IA. Toda la información ha sido revisada cuidadosamente.

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