Cuidado con la abstinencia radical del alcohol: ¿riesgo o beneficio para la salud?
¿Más bebidas, hígado estable? Los expertos advierten que abstenerse por completo de beber alcohol puede incluso conllevar riesgos para la salud. ¡Aprenda más!

Cuidado con la abstinencia radical del alcohol: ¿riesgo o beneficio para la salud?
Centrarse en la abstinencia de alcohol: su importancia para la salud de nuestro hígado
Un nuevo año suele significar nuevos propósitos, que a menudo giran en torno a nuestra salud: más ejercicio, menos estrés y menos alcohol. En particular, abstenerse de consumir alcohol es una resolución popular de Año Nuevo, pero puede plantear riesgos inesperados para la salud de las personas que normalmente consumen alcohol con regularidad.
La influencia en el hígado: por qué la abstinencia moderada puede tener más sentido
El Dr. David Amen incluso advierte contra el abandono abrupto y total del alcohol. Quizás tenga más sentido pasar primero a un consumo moderado. El consumo de alcohol se cita a menudo como un factor de riesgo de enfermedades, especialmente cuando se trata del hígado. Además de metabolizar el alcohol, el hígado tiene muchas otras funciones importantes en el cuerpo, incluida la generación de hormonas y el apoyo al sistema inmunológico.
Una señal de advertencia común asociada con el consumo de alcohol es la enfermedad del hígado graso, que ocurre cuando el cuerpo procesa más alcohol del que puede soportar. Pero incluso durante los períodos sin alcohol, se debe tener precaución: la abstinencia repentina del alcohol puede ser tan dañina para el hígado como su consumo excesivo.
El desafío de encontrar el equilibrio adecuado
Se recomienda consumir cantidades moderadas de alcohol. La Sociedad Alemana de Nutrición, por ejemplo, recomienda un máximo de 10 gramos de alcohol al día para las mujeres y 20 gramos para los hombres. También se recomienda evitar el alcohol por completo al menos dos días a la semana. Los objetivos realistas son particularmente importantes porque las medidas extremas suelen ser contraproducentes. Pequeños pasos como reducir la cantidad y los días de consumo de alcohol pueden tener más éxito a largo plazo.
Un enfoque responsable ante el alcohol
Las reglas pueden resultar útiles para moderar el consumo de alcohol. Un equilibrio entre los días de consumo y los días de abstinencia es crucial para no caer en un exceso de indulgencia. Si el alcohol tiene un impacto negativo en el bienestar, su consumo moderado puede conducir a una mejora a largo plazo. Sin embargo, el consumo de alcohol, incluso con moderación, siempre va asociado a riesgos.
Efectos sobre el hígado: hígado graso provocado por el alcohol y el estilo de vida
Además de la enfermedad del hígado graso relacionada con el alcohol, también existen formas no alcohólicas, que a menudo se deben a un estilo de vida poco saludable. Sin embargo, el hígado tiene una notable capacidad para curarse a sí mismo, lo que puede reforzarse con una dieta equilibrada y ejercicio regular. Comer conscientemente, reducir el azúcar y mantenerse activo son pasos importantes para promover la salud del hígado.
Es fundamental comprender que beber alcohol, incluso en forma moderada, conlleva riesgos y puede ejercer presión sobre el hígado. Por lo tanto, cada uno debería considerar individualmente qué tratamiento del alcohol es mejor para su propia salud.