Según el estudio, la dinámica cerebral y el IMC están relacionados con el éxito de una dieta

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Un nuevo estudio examina la conexión entre la dinámica cerebral y el IMC con el éxito de la dieta. Obtenga más información sobre el papel de la mente y el cuerpo en los patrones dietéticos.

Neue Studie untersucht Verbindung zwischen Gehirndynamik und BMI mit Diäterfolg. Erfahren Sie mehr über die Rolle von Geist und Körper in Diätmustern.
Un nuevo estudio examina la conexión entre la dinámica cerebral y el IMC con el éxito de la dieta. Obtenga más información sobre el papel de la mente y el cuerpo en los patrones dietéticos.

Según el estudio, la dinámica cerebral y el IMC están relacionados con el éxito de una dieta

En un estudio publicado recientemente en la revistaPNASLos investigadores utilizaron un enfoque de gradiente para examinar cómo los cambios en el estado del cerebro durante los procesos de toma de decisiones dietéticos rutinarios (naturales) y regulados influyen en el éxito de los intentos de cambio dietético. También están estudiando el papel del índice de masa corporal (IMC) y el alcance de los cambios en la actividad cerebral en este éxito. Sus resultados muestran que el IMC desempeña un papel importante en los resultados nutricionales observados, y que un IMC más alto conduce a tasas de éxito más bajas. También se descubrió que el número y el alcance de los cambios cerebrales eran significativos: menos reconfiguraciones y más pequeñas producían mejores resultados que cambios más extensos.

El papel de la mente y el cuerpo en la adherencia a los patrones dietéticos

Las enfermedades crónicas, incluidos el cáncer y las enfermedades cardiovasculares (ECV), se encuentran entre los desafíos de salud más persistentes en el mundo actual. Su creciente prevalencia se debe principalmente a malos comportamientos de salud, como el sueño irregular y una nutrición subóptima. La obesidad y el sobrepeso son particularmente preocupantes. Según se informa, hay más de mil millones de pacientes en todo el mundo. Las estimaciones apuntan a que el 18% de la población mundial padecerá esta enfermedad en 2025.

Afortunadamente, la población mundial parece haber tomado conciencia de estos problemas apremiantes, lo que ha impulsado la creciente popularidad de dietas saludables, predominantemente vegetarianas (por ejemplo, dieta mediterránea y DASH) y rutinas de ejercicio. Sólo en Estados Unidos, se informa que más del 40% de la población intenta activamente perder peso. Desafortunadamente, los resultados de estas intervenciones de nutrición y acondicionamiento físico siguen siendo sorprendentemente heterogéneos: algunos individuos muestran una pérdida de peso notable, mientras que otros intentos fracasan.

Estudios recientes de neuroimagen han intentado arrojar luz sobre estas inconsistencias y hasta ahora han identificado numerosas áreas del cerebro que se activan constantemente durante los intentos de regular los alimentos, incluida la corteza motora suplementaria, la corteza prefrontal dorsolateral y la ínsula anterior. Sin embargo, los intentos de establecer conexiones reproducibles entre estos centros de activación y las diferencias individuales en el éxito regulatorio siguen siendo confusos. Se ha sugerido como posible razón de estas observaciones la complejidad de la elección de alimentos y su relación con las preferencias individuales. Sin embargo, esto todavía necesita ser verificado en un contexto científico.

Sobre el estudio

En el presente estudio, los investigadores pretenden descubrir si medir la reconfiguración dinámica de grandes redes neuronales, que son esenciales para la organización cortical, puede ayudar a predecir el éxito de la regulación nutricional. Específicamente, están probando si las métricas de peso (por ejemplo, índices de masa corporal [IMC]) y el grado de reconfiguraciones de la red neuronal requeridas (número y extensión) podrían determinar si una persona tendrá más o menos éxito al intentar perder peso mediante una dieta.

La cohorte de muestra del estudio incluyó datos de 137 voluntarios con un IMC <35 que habían participado en tres estudios previos de elección dietética. La exclusión de individuos a los que les faltaban datos de IMC (N = 4) y valores atípicos (N = 10) dio como resultado un conjunto de datos final de 123 participantes (84 mujeres) con edades comprendidas entre 20 y 33 años. La recolección de datos incluyó registros sociodemográficos, antropométricos y médicos de los participantes. El diseño experimental del estudio implicó la presentación e implementación de una "tarea de elección de alimentos de laboratorio bien establecida" que tuvo en cuenta la preferencia individual por las imágenes de alimentos. Los datos de interés incluyeron imágenes por resonancia magnética funcional (fMRI) de los cerebros de los participantes durante la tarea de comer.

"Los participantes eligieron sus alimentos bajo tres condiciones diferentes, implementadas en bloques separados de tareas. En los estudios 1 y 3, los participantes tomaron sus decisiones mientras se les pedía que se concentraran en el sabor de los alimentos (condición de enfoque en el sabor, TC), la salud (condición de enfoque en la salud, HC) o en cómo lo harían naturalmente (condiciones naturales, NC) que sirvieron como base para representar los procesos naturales de toma de decisiones alimentarias de cada participante. Los participantes en el estudio 2 también completaron el HC y las condiciones naturales (NC), pero se les indicó que se distanciaran de estos alimentos. antojos en una tercera condición (Distancia, DC)”.

Para comparar y contrastar imágenes cerebrales en condiciones naturales (NC) y condiciones orientadas a la salud (HC), se desarrollaron modelos lineales generales neuronales (GLM). Estos GLM se codificaron para identificar estados cerebrales asociados con cualquiera de los trastornos (NC o HC). Incluyeron dos regresores de interés por ejecución funcional (una ejecución por cada una de las tres pruebas) y ocho regresores sin interés. El resultado resultante representa los estados cerebrales de los participantes en diferentes contextos dietéticos (naturales versus regulados).

"Los gradientes cuantifican principios topográficos clave de la organización a macroescala del cerebro (12). Las regiones del cerebro que son más similares en la característica de interés ocupan posiciones similares a lo largo de un eje principal de varianza (gradiente)".

Finalmente, los investigadores crearon y probaron mapas de gradiente cerebral (dimensiones principales de la variación cerebral) para cada participante y luego proyectaron estados cerebrales basados ​​en tareas en este espacio de gradiente, dilucidando así el sistema de coordenadas intrínseco de la organización neuronal.

Resultados y conclusiones del estudio.

El presente estudio proporcionó tres nuevos conocimientos sobre las relaciones entre el peso de un individuo y su predisposición neuronal y el éxito de las medidas dietéticas para perder peso. Primero, las personas que necesitan menos


Fuentes: